¿Qué diferencias hay entre conducir una furgoneta y un coche?

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Si eres un conductor experimentado de coches, pero nunca has tenido la experiencia de conducir una furgoneta, debes sospechar que la mecánica, volumen y peso tienen que influir en su manejabilidad. Esa primera duda es todo lo que necesitas para ir por el camino adecuado. No te preocupes, que la diferencia no es tanta, pero sí es verdad que debes reajustar un poco la imagen que tienes del vehículo que estás moviendo para que no tengas ningún imprevisto. Ahora, deja que nosotros te expliquemos con qué te vas a encontrar:

El diseño de la furgoneta y su conducción

¿Qué diferencias hay entre conducir una furgoneta y un coche?


La masa de la furgoneta supone una de las mayores diferencias frente a un automóvil pequeño. Los vehículos de carga necesitan más tiempo para acelerar, detalle importante que hay que saber calcular si se quiere adelantar. De igual modo, hacer frenar un automóvil más pesado requiere más tiempo y espacio. Hablamos aquí de fracciones de segundos, claro está, pero pensemos en que 90 km/h (velocidad máxima permitida a las furgonetas por la ley) es igual a 25 metros por segundo. La solución: aumentar la distancia de seguridad ante otros vehículos y mantener una velocidad prudente.

Debido a su forma, las furgonetas tienen el centro de gravedad más alto que los coches normales. Esto las hace un poco más inestables. A la hora de conducir, es importante tenerlo en cuenta, especialmente si se transita por vías húmedas, empinadas o con curvas abundantes y pronunciadas.

Las furgonetas también son más largas, lo que hace que los giros se deban calcular con un criterio distinto. Si giras demasiado rápido, es posible que la cola de la furgoneta se encuentre con algún obstáculo que pensabas superado.

¿Qué diferencias hay entre conducir una furgoneta y un coche?


Al estar más elevada, la furgoneta ofrece una vista privilegiada del camino que puede ser de gran ventaja. Sin embargo, la retaguardia no siempre se beneficia pues la cabina de carga suele bloquear la visión para el espejo retrovisor central. Algunas furgonetas tienen dispositivos de vídeo para solucionar ese problema.

Respecto a los laterales, recuerda que los objetos en los espejos están más cerca de lo que parecen. La razón es muy sencilla: ciertos espejos (los del lado izquierdo, casi siempre) se fabrican con alguna curvatura que permite que se abarque más espacio reflejado en su superficie. Esto ofrece un rango de vista mayor, pero hace que los objetos reflejados que se encuentran más lejos del centro del espejo se vean un poco más pequeños. Valga este recordatorio para conducir cualquier coche distinto al tuyo, ya sea un Smart o una OneFurgo.

La colocación de la carga

¿Qué diferencias hay entre conducir una furgoneta y un coche?


El espacio interior de un coche hace que sea difícil meter dentro de él una carga capaz de alterar su balance. El caso de la furgoneta es distinto. Al momento de cargarla, es muy importante colocar los objetos más pesados en la parte baja y entre los dos ejes del vehículo. De igual modo, es indispensable sujetar muy bien toda la carga para que esta no se mueva con alguna maniobra, lo que podría desestabilizar el vehículo. Las estadísticas dicen que la carga dispuesta de manera inestable es la causa de la mitad de las colisiones con furgonetas.

Estas son las grandes diferencias entre un coche y una furgoneta. En realidad, con un poco de precaución no hay nada de qué preocuparse. Las autoridades ya lo han evaluado, y es justamente por eso que es posible alquilar y conducir una furgoneta con tu carnet de conducir B.

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